jueves, 30 de octubre de 2014

Constellation Brands Retira Paquetes de Cerveza Corona en Estados Unidos

Cervezas  Corona podrían contener partículas de vidrio.
Luego de que inspecciones en el laboratorio de control de calidad de la compañía se detectaron defectos en algunas botellas que podrían causar que algunas partículas del vidrio se rompieran y cayeran dentro de la botella, informó compañía en un comunicado.
Este tipo de situaciones confirma la importancia en el momento de la elección de los proveedores dentro de la cadena productiva de los alimentos. Demuestra además, que el envase no sólo constituye una herramienta en la presentación del producto, sino que juega un rol muy trascendente en su mantención y calidad.
La compañía revisará presentaciones de 6,12 y 18 cervezas de 12 onzas. Agregando además, que las botellas vienen de las plantas de un proveedor, aunque no especificó de quién se trata. Apuntó que si bien menos del 1% de las botellas puede estar afectado, está retirando varios paquetes, gestión que es posible realizar gracias a la trazabilidad con que cuenta la empresa. Junto con esto, cobra vital importancia la prontitud con que se realice el recall.
“Estamos afectados por este problema y trabajamos con nuestros distribuidores, vendedores y consumidores para resolverlo lo más rápido posible”, dijo Bill Hackett, presidente de la división de cerveza de la empresa.
Hackett agregó que toda la compañía, incluyendo el equipo de producción, trabaja para completar la revisión lo más rápido posible.
Constellation Brands distribuye en Estados Unidos las cervezas Corona, Corona Light, Modelo Especial, Negra Modelo, Pacífico y Victoria.
La empresa adquirió los derechos de distribución en Estados Unidos de esas marcas de cerveza cuando compró la participación de Grupo Modelo en un emprendimiento conjunto tras la venta de la cervecera mexicana a Anheuser-Busch InBev.
La transacción hizo de Constellation el mayor proveedor de vinos, cervezas y otras bebidas alcohólicas en la Unión Americana.
Podemos resumir que, si bien no hay reclamos ni información de consumidores con consecuencias en su salud debido a este defecto, esta importante empresa prefiere realizar gestiones preventivas para evitarlas, sin importar los costos que esto signifique.


Aporte: Julio Bustos 

El control de químicos en alimentos

El Umbral de Preocupación Toxicológica (TTC) define cuál es el umbral de exposición de sustancias químicas por debajo del cual no existen daños para la salud

La presencia de sustancias químicas en los  alimentos es un tema de gran preocupación en el consumidor. La EFSA es el principal organismo responsable de evaluar la inocuidad de los productos químicos en los alimentos, aunque no hay una reglamentación en la UE que proteja al consumidor de posibles riesgos relacionados con los químicos en los alimentos. Su principal tarea es evaluar los riesgos asociados a la cadena alimentaria, una labor en manos de expertos encargados de emitir los dictámenes sobre cada uno de los químicos. Para ello, utiliza herramientas como la Ingesta Diaria Admisible (IDA), la Ingesta Diaria Tolerable (IDT) y el Límite Máximo de Residuos (LMR).
La contaminación química a través de los alimentos se debe a diversos factores y las sustancias químicas pueden estar presentes en los alimentos como resultado de las distintas etapas de producción, envasado, transporte o almacenamiento.
La legislación comunitaria establece que todo alimento que contenga niveles de contaminantes inaceptables desde un punto de vista de la salud pública no se puede poner en el mercado. En ocasiones, la prohibición total es muy difícil, de ahí que se trabaje por mantener niveles tan bajos como sea posible, que se establecen sobre la información científica que proporciona la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y las autoridades de los Estados miembros. En la mayoría de los casos, los estudios se centran en la exposición a corto y largo plazo y en determinar cuáles son los efectos en el organismo humano (sistema nervioso, inmunológico o reproductivo). Una de las formas de control la aporta el Umbral de Preocupación Toxicológica (TTC), un sistema para cercar este tipo de sustancias y minimizar los riesgos en la salud humana.
-       Evaluar la seguridad de las sustancias químicas
El TTC es un sistema que caracteriza una sustancia química nueva y la compara con otras para establecer estructuras similares
Con los años, se han perfeccionado mucho los sistemas de detección, cada vez más fiables y capaces de hallar cantidades más bajas. Es importante contar también con un sistema que deje no solo detectarlas, sino comprender lo perjudiciales o inocuas que pueden llegar a ser. Y es aquí donde destaca el papel del Umbral de Preocupación Toxicológica, ya que es un sistema que posibilita establecer prioridades y actúa sobre todo frente a una sustancia química nueva.
El principio TTC puede aplicarse para bajas concentraciones de productos químicos en los alimentos que carecen de datos de toxicidad. Las estructuras químicas se agrupan en tres grandes categorías:
-Toxicidad baja (1,8 mg/persona/día), el organismo cuenta con formas eficientes de desintoxicación.
-Moderada (0,54 mg/persona/día).
-Alta toxicidad (0,09 mg/persona/día).
Se ha planteado el uso de este sistema en ámbitos como el de materiales en contacto con alimentos, metabolitos de las plantas y productos de degradación de los plaguicidas, aditivos para piensos tecnológicos y sustancias aromatizantes en los alimentos, entre otros. No se emplea para carcinógenos de alta potencia (aflatoxinas), sustancias inorgánicas, metales, sustancias que tienden a bio-acumularse, radiactivas, mezclas de sustancias químicas o nanomateriales.

          -Protección del consumidor
En la UE existe un sistema sólido que protege al consumidor de posibles riesgos relacionados con las sustancias químicas en los alimentos. Además de la EFSA, expertos de toda Europa trabajan de forma conjunta en la evaluación del riesgo de estas sustancias.
Una de las herramientas más importantes con la que cuentan es la de la ingesta diaria admisible (IDA), que es la cantidad de una sustancia específica (residuo de un plaguicida, por ejemplo) en los alimentos o el agua que se puede ingerir cada día durante toda la vida sin riesgo para la salud.
Para establecer esta cantidad, los expertos se basan en una revisión científica de todos los datos toxicológicos disponibles sobre el producto químico específico. Esta información incluye pruebas a largo plazo en animales para determinar el nivel sin efecto adverso observado (NOAEL), que se refiere a la cantidad de una sustancia, detectado tras observación o experimento, y que no causa ningún efecto adverso detectable.

http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/ciencia-y-tecnologia/2014/10/29/220688.php

Aporte: Priscila Belmar

Científicos del CDC estudian Salmonella en ganglios linfáticos de bovinos

Aparentemente la contaminación no se transfiere solo por la piel o los intestinos del animal
Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de USA el 23% de los brotes atribuidos a la carne de vacuno entre 2009 y 2013 fueron causados ​​por Salmonella. Los recientes brotes  vinculados a la carne molida incluyen Salmonella Enteritidis, que infectó a 46 personas en 2012, y  Salmonella Typhimurium, que afectó a  22  a  finales de 2012 y principios de 2013.
Hace unos años, los científicos comenzaron a estudiar los ganglios linfáticos como una fuente importante de Salmonella en el ganado. En un estudio, se encontró una diversidad de Salmonella entre los ganglios linfáticos de las canales, lo que significa que la Salmonella probablemente llegó desde múltiples rutas diferentes.
Es comúnmente aceptado que la contaminación por Salmonella se transfiere de la piel o los intestinos del animal a la carcasa, durante el sacrificio y procesado del ganado, los ganglios linfáticos no se eliminan normalmente durante estos procesos.
Las moscas y otros vectores pueden tener un papel importante como vía  de  transmisión. Los investigadores han planteado la hipótesis de que las moscas y otros parásitos pueden transferir la Salmonella en la piel de una vaca, causando la contaminación.
Las intervenciones para evitarlo podrían incluir vacunas o ciertos enfoques de alimentación, y en la planta de producción  podrían incluir el tratamiento de ajuste antes de la evisceración.
Información generada desde 1996 por el FSIS en la carne ha demostrado que la contaminación por Salmonella fluctúa entre el 1,5 a 2,5 % de las muestras de carne molida de res. En el año 2013, el 1,6%  de las muestras resultó positivo para Salmonella.
El hallazgo de Salmonella en los ganglios linfáticos llevó al FSIS a investigar sobre el tema, y obtener información sobre el impacto de la presencia de Salmonella en las tasas de contaminación de la industria. Se propone además identificar posibles soluciones, y posiblemente iniciar muestreos en carne de cerdo que igualmente posee ganglios linfáticos que no han sido estudiados. En definitiva se quiere establecer cuál es el grado y la forma en que la Salmonella se mantiene en los ganglios linfáticos. 

Aporte: Vanessa Ramirez

miércoles, 29 de octubre de 2014

La comisión Europea pidió a EFSA reevaluar el riesgo de Salmonella y Norovirus en tomates.

Se concluyó que las condiciones de la cosecha son el principal factor de riesgo.
 
Datos epidemiológicos de EU identificaron un brote de Salmonella y Norovirus asociado al consume de tomates entre el 2007 y 2012. Para saber los riesgos de la contaminación se considero toda la cadena de procesamiento del tomate.

La implementación de los sistemas inocuidad alimentaria incluidas las buenas prácticas agrícolas (BPA), buenas prácticas de higiene (BPH) y  buenas prácticas de manufactura (BPM) son los objetivos principales para la producción de tomates. Una norma de seguridad alimentaria para Salmonella podría ser considerada una herramienta para los productores y procesadores de tomates para evitar la presencia de Salmonella en el producto.

Las pruebas para evitar la presencia de Salmonella en tomates están generalmente asociadas a malas prácticas en BPM, BPH, BPM y no cumplimento del plan HACCP. Actualmente no se dispone de una norma de inocuidad alimentaria para Norovirus en tomates.

 La comisión Europea pidió a EFSA (Autoridad Europea de Inocuidad Alimentaria) instruyó para que se realizara un estudio científico sobre el riesgo para la salud pública por contaminación de  patógenos  que incluya: los principales factores de riesgo de contaminación de los tomates, incluyendo los sistemas de producción agrícola, origen y su posterior procesamiento. La idea era recomendar posibles opciones de mitigación específicas y para evaluar su eficacia y eficiencia para reducir el riesgo para los seres humanos y  sugerir, si se considerara relevante, criterios microbiológicos para  Salmonella y Norovirus en los tomates.

La estimación de ocurrencia de contaminación por Salmonella y Norovirus en tomates fue evaluada junto los criterios microbiológicos y las opciones de mitigación. Se concluyó que las condiciones de la cosecha representaban una combinación de factores de riesgo que pueden influenciar en la ocurrencia y persistencia de los patógenos en la producción de tomates.

Aporte: Stefania Barbato C.

martes, 28 de octubre de 2014

Israel fails to complete food additive control in HACCP plan from the poultry industry

The regional official veterinarians will supervise the use of food additives to comply with EU legislation.
The audit tea found that food additives like phosphates or monosodium glutamate were used in meat preparation which is not in line with EU legislation.
Responding to this finding, the authority said it will check and change the procedure sheet (PS) to match the regulation and instruct the official veterinarians (OV).
The regional official veterinarians will supervise the use of food additives by the establishments and the performance of the OVs during the audits and inspection, in order to ensure the fulfilling of the PS and the regulation.
Since the beginning of 2012 there were 12 RASFF notifications (seven border rejections) for poultry meat imported into EU from Israel and all of them due to the detection of clopidol. According to Israeli national legislation, clopidol can be used as a coccidiostatic agent at farm level and detection limit is >1 ppb or >2.5 ppb depending on the laboratory. However, as clopidol is not included in the positive list of substances it cannot be used in the EU and there is no maximum residue limit established/allowed on poultry meat.
The Israeli authority acknowledged this finding and said it was ‘committed too complying’. We will make sure that all birds raised to be slaughtered for export to EU will not be fed with feed containing Clopidol to ensure "zero" residues.
A 2008 FVO audit to Israel on poultry meat and products highlighted shortcomings in knowledge of official veterinarians involved in EU export certification chain, use of antimicrobial substances, physic-chemical tests of water and the approval, conditions and production practices at establishments exporting to the EU.
The action plan following the previous FVO poultry audit has satisfactorily addressed five of six recommendations of the related audit report but the sixth remains to be fully resolved.
 HACCP issues: Audit of HACCP systems is done during official controls. However, this cannot always ensure all the relevant hazards have been identified and taken into account in the Food Business Operators’ (FBOs’) plans, according to the audit.

Source: Food Quality News

lunes, 27 de octubre de 2014

FDA Mandatory biennial registration renewal to take place October-December 2014

The idea behind FSMA is to change FDA regulatory enforcement and focus to more of a preventative approach.
Biennial Registration Renewal for Food Facilities will soon be required, on October 1, 2014 until December 31, 2014. If your facility is not re-registered with the FDA by December 31, 2014, FDA will cancel your Bioterrorism Act registration and your importations will be delayed. A FDA Registration number is mandatory to import food products into the U.S.
Here’s what you need to know about FDA’s new FSMA requirement on Bioterrorism Act registrations. Owners, operators, or agents in charge of domestic or foreign facilities that manufacture/process, pack, or hold food for consumption in the U.S. are required to register the facility with the FDA.
Note that even facilities which are already registered with the FDA are still required to renew their registrations during the October– December 2014 registration renewal period. 
The Food Safety Modernization Act of 2011 (FSMA) has for the first time, specifically put the onus on importers to have a program to verify that the food products they are bringing into this country are safe. The idea behind FSMA is to change FDA regulatory enforcement and focus to more of a preventative approach, instead of reactionary. These new requirements include risk-based controls, foreign supplier verification program, certification, and audits. A brief overview of the requirements may be found here.
I’ve summarized the biennial registration requirements relevant to your Bioterrorism Act Registration below, so you can be sure your registration doesn’t lapse.
New Biennial Registration Requirements
FSMA amended the Food, Drug & Cosmetic Act (FD&C Act) Section 415 to provide for biennial registration updates. Facilities which are required to register will have to re-register every 2 years, during the period beginning on October 1 and ending on December 31 in even numbered years. The first Biennial registration occurred October-December 2012, and the next is soon approaching from October-December, 2014.
Note that even facilities which are already registered with the FDA are still required to renew their registrations during the October – December registration renewal period.

Source: Jennifer Diaz U.S. Agent
http://www.customsandinternationaltradelaw.com/2014/09/articles/uncategorized/mandatory-biennial-registration-renewal-to-take-place-october-december-2014/

jueves, 23 de octubre de 2014

Foodborne illness declines in Australia

Higher temperatures has been shown to increase the incidence of gastrointestinal infections:
 Foodborne illness has declined 17% overall in Australia but the number of Salmonella and Campylobacter cases has risen, every 1°C above the mean of the previous month rise in temperature sustained over 8 days.
Australian National University research tracked changes between 2000 and 2010. Findings should assist policy makers to improve regulation and control of foodborne disease for specific pathogens, said the researchers. Increased temperature has been shown to increase the incidence of gastrointestinal infections: a 2.48% increased risk of gastroenteritis has been demonstrated for every 1°C above the mean of the previous month rise in temperature sustained over 8 days.
Foodborne illness caused an estimated 4.1 million illnesses, 30,600 hospitalizations, and 60 deaths in 2010. The figure for illnesses circa 2000 was 4.3 million.
Millions of cases unidentified causes: Of the total illnesses 0.8 million were caused by 18 pathogens but the remaining 3.3 million had unknown or unidentified causes. The rate of foodborne campylobacteriosis was 13% higher in 2010 than 2000 and salmonellosis was 24% higher in the same period.
Pathogenic E.coli, Norovirus, Campylobacter and non-typhoidal Salmonella were responsible for 93% of the foodborne illnesses caused by known pathogens.
Contaminated food also caused 5,140 cases of non-gastrointestinal illness circa 2010.   Toxoplasmosis was the most common foodborne non-gastrointestinal illness with 3,750 cases each year. Listeria monocytogenes and non-typhoidal Salmonella infections were the leading causes of death.
In Australia from 2006 onward, the number of raw egg–associated salmonellosis outbreaks has markedly increased and since 2000, the numbers of notified laboratory-confirmed cases of campylobacteriosis and salmonellosis have increased,” said the researchers.
Estimates of Rotavirus cases for circa 2010 were lower than those for circa 2000, reflecting the success of the vaccination program. Also, the estimated number of foodborne illness cases caused by Hepatitis A virus declined from 150 cases/year to 40 cases/year circa 2010, reflecting improved disease control through vaccination.
Refined methods: The researchers said methods to calculate estimates were refined and in the intervening years, surveillance has improved and data availability has increased. Underreporting multipliers were used to estimate the community incidence of foodborne illness for infected people who did not seek treatment or submit specimens for testing.
Source: Emerging Infectious Diseases, volume 20, Number 11 – November 2014:
 Foodborne illness has declined 17% overall in Australia but the number of Salmonella and Campylobacter cases has risen, every 1°C above the mean of the previous month rise in temperature sustained over 8 days.
Australian National University research tracked changes between 2000 and 2010. Findings should assist policy makers to improve regulation and control of foodborne disease for specific pathogens, said the researchers. Increased temperature has been shown to increase the incidence of gastrointestinal infections: a 2.48% increased risk of gastroenteritis has been demonstrated for every 1°C above the mean of the previous month rise in temperature sustained over 8 days.
Foodborne illness caused an estimated 4.1 million illnesses, 30,600 hospitalizations, and 60 deaths in 2010. The figure for illnesses circa 2000 was 4.3 million.
Millions of cases unidentified causes: Of the total illnesses 0.8 million were caused by 18 pathogens but the remaining 3.3 million had unknown or unidentified causes. The rate of foodborne campylobacteriosis was 13% higher in 2010 than 2000 and salmonellosis was 24% higher in the same period.
Pathogenic E.coli, Norovirus, Campylobacter and non-typhoidal Salmonella were responsible for 93% of the foodborne illnesses caused by known pathogens.
Contaminated food also caused 5,140 cases of non-gastrointestinal illness circa 2010.   Toxoplasmosis was the most common foodborne non-gastrointestinal illness with 3,750 cases each year. Listeria monocytogenes and non-typhoidal Salmonella infections were the leading causes of death.
In Australia from 2006 onward, the number of raw egg–associated salmonellosis outbreaks has markedly increased and since 2000, the numbers of notified laboratory-confirmed cases of campylobacteriosis and salmonellosis have also increased,
Estimates of Rotavirus cases for circa 2010 were lower than those for circa 2000, reflecting the success of the vaccination program. Also, the estimated number of foodborne illness cases caused by Hepatitis A virus declined from 150 cases/year to 40 cases/year circa 2010, reflecting improved disease control through vaccination.

Refined methods: The researchers said methods to calculate estimates were refined and in the intervening years, surveillance has improved and data availability has increased. Underreporting multipliers were used to estimate the community incidence of foodborne illness for infected people who did not seek treatment or submit specimens for testing.

Source: Emerging Infectious Diseases, volume 20, Number 11 – November 2014

miércoles, 22 de octubre de 2014

FSA, new packaging system may cut Campylobacter contamination in poultry

The joint government and industry target to reduce Campylobacter in UK

Non-leak packaging may be a key to cutting transmission of the Campylobacter food poisoning found on fresh shop-bought chickens, according to the latest Food Standards Agency (FSA) figures.

The first set of quarterly results from a new survey of Campylobacter showed 59% of fresh shop-bought chickens tested positive for the presence of campylobacter. But in only 4% of samples was the bug identified on the outside of the packaging.

The low levels of contamination found on packaging, shown in the results released today, potentially indicate the effectiveness of the leak-proof packaging for poultry introduced by most retailers, which helps to reduce risks of cross contamination in consumers’ kitchens. There is still a lot more to be done by all elements of the supply chain to ensure that consumers can be confident in the food they buy.
Shock and dismay: Consumer groups reacted with shock and dismay to the FSA results and called on the agency to name the best- and worst-performing retailers according to the findings. The FSA’s survey reveals unacceptably high levels of Campylobacter and they must now publish the names of the retailers so consumers are aware of the best and worst performing shops.

Campylobacter is responsible for thousands of cases of food poisoning and the deaths of 100 people every year so much more must be done to minimize the risk of contamination at every stage of production. Campylobacter is killed by thorough cooking, but it is the most common form of food poisoning in the UK, affecting an estimated 280,000 people a year. The majority of these cases originate from contaminated poultry. Previous studies carried out into the prevalence of campylobacter have also indicated that about two thirds of raw poultry carries the bug.

4,000 samples: The 12-month FSA survey, running from February 2014 to February 2015, examines the prevalence and levels of Campylobacter contamination on fresh whole chilled chickens and their packaging. The survey will test 4,000 samples of whole chickens bought from UK retail outlets and smaller independent stores and butchers.

Recent results from the first quarter will help to know the prevalence of Campylobacter on raw poultry sold at retail and help us measure the impact of interventions introduced by producers, processers, and retailers to reduce contamination. These included improved biosecurity on farms, rapid surface chilling, and anti-microbial washes to reduce Campylobacter.


martes, 21 de octubre de 2014

Foreign Food Safety Systems Recognition: Proposed Framework

Safe Food for Canadians Act (SFCA) included regulations to be made under the Act, and the Integrated Agency Inspection Model.

While Canada has a well-developed food safety system, it has also recognized that continuous improvement is needed to ensure that Canadians maintain access to safe food.

The Canadian Food Inspection Agency (CFIA) has embarked on a change agenda designed to strengthen how food commodities are regulated in Canada. Change initiatives include the new Safe Food for Canadians Act (SFCA), regulations to be made under the Act, and the Integrated Agency Inspection Model.

The SFCA, when fully in force, establishes a modern legislative framework for food safety. Recognizing the challenging import environment, the SFCA significantly strengthens import oversight authorities.

Canada currently uses a range of tools and approaches for import control, based on its legislative and regulatory framework, to target inspection resources and verify compliance with requirements, including: pre-border (e.g., arrangements with an exporting country; certification), at border (e.g., admissibility of shipments) and post-border activities (e.g., inspection, sampling and testing), or a combination thereof.

As the CFIA modernizes its food safety regulatory system, it has an opportunity to make greater use of tools that could optimize its risk management activities for imports.

Many of Canada's trading partners have mature food safety control systems with public health outcomes that are broadly comparable to Canada's system. Others have commodity-specific export control systems that can provide confidence that Canadian requirements will be met. CFIA can better leverage these systems in its risk management approaches for imports using tools such as systems recognition.

The new document elaborates on the use of foreign food safety systems recognition as an import control tool.

Mayor control sobre peligros químicos y biológicos en la Unión Europea

La Unión Europea intensifica los controles en vegetales de India, Camboya y Vietnam

En las últimas semanas ha sido necesario incrementar los controles para garantizar la inocuidad alimentaria en el mercado comunitario. El motivo ha sido la detección de nuevos riesgos en productos de origen vegetal importados por la Unión Europea desde Camboya e India. Por este motivo, se ha aprobado el Reglamento 1021/2014 de la Comisión, que modifica el anexo I del Reglamento (CE) nº 669/2009 sobre la intensificación de los controles oficiales de las importaciones de determinados piensos y alimentos de origen no animal.

En las últimas semanas se han detectado un mayor número de incidentes o alertas a través del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF), además de los resultados de las inspecciones que lleva a cabo la Oficina Alimentaria y Veterinaria en estos países. Por ello, el día 27 de septiembre se aprobó el Reglamento 1021/2014 incidiendo en los controles sobre partidas de:
ü    Berenjena, apio y judía espárrago originarios de Camboya.
ü    Semilla de sésamo originario de India.
ü    Fruta del dragón originaria de Vietnam.

En estos alimentos se han detectado nuevos riesgos que requieren un mayor nivel de control oficial.
Gracias a los controles realizados, que se han intensificado desde el pasado 1 de octubre, se ha observado un incremento en los problemas relacionados con residuos de plaguicidas, Salmonella, cloranfenicol y aflatoxinas.

En especial, se centran en los siguientes plaguicidas: carbofurano, clorbufam, dimetoato y triadimenol, benomilo, clorfenapir, dimetomorf, fipronilo [suma de fipronilo y su metabolito sulfona (MB46136), expresada en fipronilo] y propiconazol.

Aporte: Edgar Alcarraz